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Magdalena
Carmen Frida Khalo y Calderón nació el 6 de julio de 1907 en
Coyoacán, México. Era la tercera de cuatro hijas del matrimonio de
Matilde Calderón y Guillermo Kahlo.
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A
sus cien años su vida controversial enmarcada por eventos trágicos
que desde muy joven la envolverían con una carga de dolor físico,
anímico, psicológico; su personalidad desbordante, fuerte siempre
guiada por un espíritu inquieto que exigía libertad e independencia;
una mente brillante que supo estar a la altura de las circunstancias
y que le permitió elevarse por encima de sus contemporáneos a fin de
que, de forma consiente y claramente buscada, convertirse en un
icono generacional y de toda una cultura.
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Frida
supo amalgamar en ella, en su vida, en su obra, en sus relaciones, y
en el como se mostraba al exterior esos dos Méxicos que tanto se
pelean encausando esta discordia eterna de conquistador y
conquistado hacia su propio sufrimiento, llaga de dolor que en
nosotros los mexicanos se convierte en otro modus vivendi de
nuestra quinta esencia cultural.
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No
nos entendemos sino sufrimos y hasta el dolor mas intenso se torna
en bálsamo que cura nuestros sin sabores.
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Supo
mantener ese halo de misterio y de cercanía, de esa que mantiene a
lo contiguo con un sentimiento de propiedad aunque nunca se tiene,
así mismo supo imprimirle a su imagen una altivez y un orgullo por
lo propio, imagen que cautivo no solo a muchos mexicanos sino a
gente y personalidades de su época como León Trotsky, André Bretón,
Lola y Manuel Álvarez Bravo, Tina Modotti, etc.
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Nuevamente
la “Friducha” a cien años de su nacimiento vuelve arrebatar miradas
y roba corazones mas allá de las fronteras, haciendo que sea igual
de deseada en Europa que en Oriente, en África como en América, en
el norte como en el Sur. Museos y espacios, casas de subastas y
galerías, exposiciones internacionales, libros y publicaciones,
música, y el mundo de consumo se vuelcan a ver en ella, en su obra y
en su imagen a ese personaje que nos cautiva y vivifica
convirtiéndose en una FRIDA universal.
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Por
eso y por mucho mas, la Fundación saluda y festeja a esta mujer
orgullosamente mexicana que supo poner en alto lo que nos es propio,
sabiendo que aún en nosotros (y nosotros hoy día significa muchos)
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